Tengo la oportunidad de conseguir la llave mágica para abrir nuevas puertas.

La llave es sencilla, dicen que es una llave maestra, una llave especial, pero es la que hace que los problemas no existan, que abras solamente las puertas oportunas.

Dicen las personas que han tenido la oportunidad de tenerla en las manos, que abre las puertas que llevan a los caminos acertados, y que puede poseer tus pensamientos, abriendo aquellas cerrojos mas apropiados para tú momento. Sí, no es una llave normal y corriente, os dais cuenta no?.

Por ese motivo quiero encontrarla, pero no tengo clara cual es, solo tengo una oportunidad para elegirla bien, una vez la haya escogida no hay marcha atrás.

Si la consigo tendré la oportunidad de abrirme camino por las rutas acertadas, por aquellos lugares que tanto deseo. Si no acierto a la primera, no pasará nada, pero no tendré las facilidades que me podría otorgar la llave mágica.

Es un momento tan decisivo!, me toca el momento de elegir… buff que momento!

Elijo ésta. Me dirijo hasta la primera puerta. Me quedan dos pasos para llegar.

Estoy enfrente de ella y saco la llave que he escogido del bolsillo, la llave brilla mucho, creo que se percata de la incertidumbre que tengo en estos momentos.

Ha llegado el momento, ahora voy a introducir la llave.

Ya está dentro, ahora solo queda comprobar si gira. No aguanto más voy a girarla.

Me alegro, he pasado muchos nervios, pero que ilusión me ha hecho saber que no era la llave acertada. Me alegro porqué se que la vida tiene varios caminos, y que prefiero ir por caminos llenos de piedra, caminos sin asfaltar, y esos caminos sinuosos que hagan que no llegue a mi destino querido.

Quizá tendría que estar triste por que no he conseguido lo que tanto quería. Pero estoy feliz, porque he escogido la llave que hará que me equivoque, que aprenda, que valore las cosas, y que abra todo tipo de puertas.